Sangre sureña en la altura boliviana

Sangre sureña en la altura boliviana

Ernesto Dunat se fue de la ciudad hace 22 años y todavía se siente más de Parque Sur que cualquiera. Vivió a media cuadra del club, nació con él. Cuando tenía 5 años vio la fundación que lleva en el corazón. “Nacimos juntos con Parque, tuve una infancia fantástica ahí, yo aprendí a ser persona en el club”, sostiene. Y afirma: “Para ser de Parque hay que tener dos corazones”. Draculín, Vampirim o el Dracu, simplemente así en el barrio. Con sangre sureña y dos corazones. A ese pibe travieso le nacieron antes los colmillos que los dientes y le valió el apodo de sus amigos. Esos que duran para siempre y que son capaces de superar tu nombre y apellido.

Formó su familia en Tucumán y en el Jardín de la República llegó a ser el Coordinador de toda la preparación física de las divisiones inferiores de Atlético Tucumán. Inclusive, en esos 7 años en uno de los grandes clubes del interior del país, ascendió con aquel equipo del Chulo Rivoira como PF.

Desde hace un año es el profe en el Real Potosí de Bolivia, que lo encuentra a cada rato con una gorra de Parque Sur para contarle al resto de qué se trata eso de ser de Parque. Su sentido del humor contagia. El mismo que dejó una hüella en la ciudad: “No sé qué estamos esperando para declarar República al Puerto Viejo”, sueña, siempre riendo.

Potosi 2

“Hay mucho por hacer, estructuralmente no es lo mejor. Es un desafío grande de profesionalizarlo y tratar de cambiar algunas cosas, más allá de jugar en Primera División. Se está lejos de lo que es una Primera A en nuestro país. Hay que cambiar también la mentalidad del jugador boliviano”, afirma Dunat sobre este tiempo en el Real Potosí. Pero confía en el trabajo que está llevando adelante.

Potosí está a más de 4000 metros de altura, en el sur de Bolivia. En esta ciudad del altiplano el andar es cansino. “Es diferente, hay muchas subidas, es tremendo. No es mentira el tema de la altura pero una vez que te adaptás es más fácil”, reconoce. Se extiende a las faldas de una legendaria montaña llamada Cerro Rico, en la cual se situó la mina de plata más grande del mundo.

Potosi

“Este es de allá pero no es del barrio”, aclara varias veces, cargándolo a Lucho González, jugador uruguayense que se incorporó hace unos días al Potosí. Laburar con gente que entiende que reírse de todo es fundamental siempre será más fácil. Dracu tiene eso y por eso sus amigos del barrio lo esperan cada verano para “tomar una polarizada” y estrecharse en un abrazo. “Mis vacaciones no son en la costa ni en otro país, son en la Isla del Puerto, en Paso Vera, en Pelay o el Balneario, son en mi barrio”, expresa el Dracu poniéndose serio. Con eso no se juega.

“Aprendí a caminar en el club, lo vi nacer, era el patio de mi casa”, dice Dunat. Explica bastante, casi todo. Para él “ser de Parque es distinto a ser de cualquier otro club”. Sus estudios en Gualeguay y sus primeros laburos en el club como profesor. En Parque Sur jugó el básquet y al fútbol; hizo pelota a paleta –“era muy bueno en eso”, dicen-. Fue profesor de natación; estuvo al frente de aquellas inolvidables Colonias de Vacaciones cada verano; formó gurises del barrio en el deporte y en la vida; dirigió equipos de fútbol infantil mucho tiempo en aquella camada increíble del club donde Parque Sur predominaba en la ciudad, llegando a viajar a distintos torneos internacionales con esos pibes. Fue al Panamericano en el año ’94. Además fue un símbolo en Primera División con la 5 del equipo en su espalda, al lado de Barcos y Pocho Sánchez, por nombrar sólo un mediocampo de los que integró.

“Decí que ellos jugaban bien, lo mío no era muy virtuoso, no estaba entre los más habilidosos”, recuerda y se sigue riendo. “Lo más lindo que te puede pasar es llegar a jugar en Primera en tu club. Es inexplicable”, afirma desde Bolivia.

Dracu era de los que raspaban. Tanto es así que en un clásico con Almagro, de visitante y a cancha llena, era el dueño del mediocampo. No había forma de contener al rival. Dunat rechazaba y trataba de tirarla lo más lejos posible, para acomodarse delante de su defensa y esperar un nuevo embate. Hasta que uno de esos rechazos terminó adentro del arco rival. Dracu se enteró que fue gol suyo cuando sus compañeros lo fueron a abrazar para el festejo, ya que inmediatamente que despejó se dio vuelta para volver a acomodar a su defensa.

Se juega como se vive. Y la vida se transmite cuando se enseña. En su momento, Dunat no dudó en adoptar una bebé al enterarse junto a su mujer que había sido abandonada en un hospital. Es una de sus tres hijas. Esas del corazón, justo él que dice tener dos por ser sureño. Algunos de esos pibes que él dirigió en la categoría 84’ no dudan en afirmar hoy, al lado de sus familias, “él nos enseñó todo, qué más te puedo decir… todo, fue un enorme profesor, un crack adentro y afuera de la cancha”.

Dracu

Otros lo recuerdan por las noches en la playa del club. Algunos jugando en el galpón del Expreso Azul donde laburaban los padres en común. Varios no olvidarán jamás aquellos viajes a los Intercolegiales: “Nos dolían las mandíbulas de tanto reírnos”. Sus amigos, los de toda la vida, el barrio, el club, el Puerto Viejo lo espera cada verano con la parrilla encendida y la cerveza bien fría. Para seguir riéndose. ¿O esto de vivir, al fin y al cabo, se trata de otra cosa?

“Todo extraño… los amigos, la vida en el Puerto Viejo es distinta a todas. Y por más que haya pasado tanto tiempo eso no se cura con el tiempo”, cuenta Dracu. “Cada vez que llego siento que nunca me fui y eso es incomparable, ese cariño es increíble”.

El día menos esperado la vida nos puede convidar hacer un bolso. Luego pueden pasar veinte años. No olvidarse del barrio, del club, de los amigos y de reírse puede ser la fórmula de la felicidad.

(Por Marcelo Sgalia, encargado de prensa del club. Sus declaraciones desde Bolivia forman parte de una entrevista que le realizamos a Ernesto Dunat, el último viernes, para el programa radial “Abrazo de Gol” que se emite todos los lunes y viernes de 18 a 19 horas en la 91.3).

Copyright © 2018 Club Parque Sur

Archivos

Futbol